sábado, 30 de junio de 2018

El atentado de la Rambla de Barcelona de 2017, visto desde el Clínic

David Izquierdo. Image: pag. Facebook “En agosto de 2017, Catalunya sufrió un ataque terrorista. El ataque fue doble.” Así, con el estilo informativo, directo y claro propio del periodista, comienza Testimonis sense por. El relat de la tarda que va canviar Barcelona (“Testimonios sin miedo. El relato de la tarde que cambió Barcelona”), el libro de David Izquierdo editado por Llibreria Universitaria. Una recopilación de los testimonios de diecisiete personas -entre ellas, el Presidente de la Generalitat Carles Puigdemont y la alcaldesa de Barcelona Ada Colau– que rememoran cómo vivieron estos momentos y días tan críticos, unos como informadores, otros desde la asistencia sanitaria, otras desde la administración o desde la política. Cuatro de estos testimonios son profesionales del Clínic: Noemí Hernández, coordinadora de Urgencias; el Dr. Josep Maria Grau, Catedrático de Medicina, Consultor Senior del servicio de Medicina Interna y Jefe de Guardia del hospital en el momento del atentado de la Rambla; Izaskun Azkárate, enfermera de Urgencias, y Anna Albero, Trabajadora Social.

En su narración, los cuatro coinciden en la rápida respuesta que pudo ofrecer el Clínic a la grave situación planteada, con la llegada de 19 víctimas con heridas y/o politraumatismos, algunas de ellas en estado crítico, poco tiempo después de los hechos; cómo se coordinaron diversos equipos médicos, quirúrgicos y enfermeros, se dispusieron los quirófanos, se habilitaron diversos espacios para las víctimas y sus familiares, cómo se activaron protocolos o ser realizó el acompañamiento de los familiares de heridos ingresados, cómo se llevaron a cabo gestiones para identificar a los heridos y reunir a las familias…

Comentan la experiencia del hospital en la atenció urgente a heridos politraumáticos en una ciudad como Barcelona y la mucha -y buena- preparación de sus profesionales, como elementos que ayudaron a conseguir que todos los ingresados sobrevivieran a las heridas. También recuerdan la generosidad mostrada por el colectivo Clínic, la entrega de quienes se presentaron en el centro aún estando fuera de servicio, de turno o incluso estando de vacaciones, de los que llamaron por teléfono para ofrecerse, y también de los ciudadanos que hicieron cola delante del Banco de Sangre. Y los nervios, la tensión y el cansancio por el esfuerzo mantenido durante horas y jornadas, unas horas y jornadas que comenzaron como un “día normal” en Urgencias de un gran hospital en un mes de agosto.

imagen: jikatu, www.flickr.com/photos/jikatu/36852766275/sizes/lLas transcripciones de las entrevistas hechas por David Izquierdo en Testimonis sense por consiguen transmitir a los lectores, más allá de las palabras, el impacto emocional que recibieron los distintos testimonios. En el caso de Noemí Hernández, Josep Maria Grau, Izaskun Azkárate y Anna Albero, el impacto no fue tanto por la situación de gravedad y urgencia asistenciales -a la que están acostumbrados por su amplia experiencia- como por el contexto de trauma colectivo en que sucedían los acontecimientos. Los atentados de Barcelona y Cambrils del 17 y 18 de agosto de 2017 sacudieron al mundo. Desde aquí, un emocionado recuerdo del Clínic a las víctimas, a sus familiares y amigos.

 

 

 

Autoria imágenes: página de Facebook “Testimonis sense por”. ; Jikatu

 

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