jueves, 28 de octubre de 2010

La Esclerosis Múltiple se convertirá en una enfermedad controlada como el Sida

Pablo Villoslada, Sergio Baranzini i Bernardo Castellano Lopez

La complejidad del sistema inmunológico y del sistema nervioso hacen de la Neuroinmunología una de las disciplinas más apasionantes de la biomedicina moderna. Entre el 26 y el 30 de octubre tiene lugar en Sitges el X International Congress of Neuroimmunology de la International Society of Neuroimmunology. Este encuentro pone de manifiesto los grandes avances que se han hecho en los últimos años gracias a las nuevas tecnologías, pero también evidencia el largo camino que queda por recorrer. Los nuevos biomarcadores, posibles inmunoterapias, estrategias con células madre y nuevos descubrimientos sobre la historia natural de las enfermedades neuroinmunológicas son algunos de los temas que centran el debate de los más de 1.000 científicos asistentes.

La Esclerosis Múltiple es una de las caras más conocidas de la Neuroinmunología. Esta enfermedad autoinmune provoca una desmielinización de las neuronas que desemboca en un proceso neurodegenerativo. Los últimos estudios de asociación con el genoma entero han identificado unos 20 posibles genes vinculados con la susceptibilidad de padecerla. En los próximos 2 años se calcula que se habrán descubierto unos 80 que darán una idea muy exacta de las bases genéticas de la enfermedad. La biología de sistemas, que aplica modelos informáticos al análisis de procesos biológicos complejos, complementa estos estudios integrando la información genética, molecular, fisiológica y clínica disponible.

Las herramientas de alto rendimiento de secuenciación y genotipado, junto con innovadoras técnicas de imagen cerebral que mejoran caracterización fenotípica de la enfermedad, se combinan para seguir definiendo el conjunto de genes implicados. La neuroinflamación y los mediadores que provocan la desmielinización de las neuronas son alguno de los procesos que están tomando protagonismo. Los fármacos que ya están disponibles obtienen buenos resultados en el combate contra la neuroinflamación, y muchos científicos opinan que si la enfermedad se diagnostica en fases tempranas se podrá controlar su evolución convirtiéndola en una enfermedad controlada como se ha conseguido con el Sida.

Faltan, eso sí, estrategias que permitan regenerar el tejido dañado. Las terapias celulares se han aplicado con éxito en enfermedades hemato-oncológicas y los resultados experimentales han hecho posible que se estén planteando los primeros estudios clínicos para aplicar a la esclerosis múltiple tratamientos regenerativos con diferentes tipos de células madre. La farmacogenómica es otra de las vías para mejorar el tratamiento, tratando de predecir qué pacientes responderán mejor a un tratamiento o a otro.

Por otra parte, el congreso también está aportando datos sobre los efectos de las infecciones y del cáncer en el sistema nervioso. Algunos cánceres comunes, como el de mama, ovario o pulmón, expresan proteínas que habitualmente se encuentran sólo en el cerebro. El sistema inmunológico combate el tumor generando anticuerpos contra estas proteínas, y provoca así efectos adversos en el cerebro cuando estos anticuerpos atraviesan la barrera hematoencefálica. Todo ello provoca una alteración de la función neuronal que se puede traducir en disfunciones motoras, alteraciones del comportamiento o demencia. Identificar la causa de este tipo de enfermedad ha permitido tratar por primera vez a un grupo de pacientes que hasta ahora tenían mal pronóstico.

El Congreso celebrado en Sitges servirá para que los principales especialistas internacionales presenten sus últimos resultados y reflexionen sobre cuál debe ser el próximo paso. En él se han dado cita científicos de renombre internacional, como el Dr. Stephen L. Hauser, del University of California – San Francisco (UCSF) Multiple Sclerosis Center, o el Dr. Josep Dalmau, de la Universidad de Pensilvania (Filadelfia, EE.UU.) y futuro ICREA del IDIBAPS – Hospital Clínic donde se sumará al Grupo de Esclerosis Múltiple de este centro donde ya trabaja el Dr. Pablo Villoslada, coordinador del Congreso. Ellos y muchos otros investigadores harán posible que en los próximos años las enfermedades neuroinmunológicas se conozcan mejor y se combatan de forma más eficiente.

Este congreso internacional ha sido posible gracias a la co-financiación del Ministerio de Economía y Competitividad (MINECO) a través del proyecto SAF2010-09238-E.

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