
El concepto generalmente aceptado por la comunidad médica es que el bebé con bajo peso de carácter leve es una variante dentro de la normalidad. En la actualidad, estos fetos se consideran “constitucionalmente pequeños” y, por tanto, sin riesgos asociados. Un estudio del Hospital Clínic de Barcelona, publicado en la revista Pediatrics, demuestra que este concepto podría ser erróneo y que estos bebés muestran inmadurez neurológica desde que son recién nacidos. Déficit de atención, menor habituación al medio y peor movilidad son algunos de los trastornos neurológicos que afectan a estos bebés en comparación con las capacidades de recién nacidos con un peso normal. El trabajo ha sido dirigido por los Dres. Francesc Figueras y Eduard Gratacós, del Servicio de Medicina Materno-Fetal del Hospital Clínic de Barcelona e investigadores del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (IDIBAPS).
El estudio comparó las habilidades neurológicas de 100 recién nacidos con peso normal durante la gestación y de otros 102 bebés “pequeños para edad gestacional”, diagnóstico con el que se definen las formas leves de retraso de crecimiento. Los bebés con bajo peso mostraron peores resultados en la Escala de Valoración del Comportamiento Neonatal (NBAS), un examen que evalúa capacidades neurológicas de los recién nacidos, como la atención, la movilidad, la respuesta a estímulos visuales o auditivos, la adaptación al medio y el auto control. Los recién nacidos con peso menor del normal obtuvieron sistemáticamente peores resultados en todas las competencias neurológicas analizadas, lo que hace pensar que estos niños sufren un retraso en la maduración neurológica que puede tener consecuencias para su desarrollo sensorial y cognitivo futuro, especialmente en las etapas escolares y en la adolescencia.
Hasta ahora, se conocía el riesgo de un desarrollo neurológico deficiente para aquellos fetos con formas graves de retraso de crecimiento. Los retrasos de crecimiento graves afectan a menos del 1% de los embarazos y son objeto de especial vigilancia porque normalmente los bebés nacen prematuros. Sin embargo, los nacidos con formas leves de bajo peso y cerca del término de la gestación, que suponen hasta un 10% de los embarazos, eran hasta ahora considerados variantes de la normalidad. Este estudio demuestra que el riesgo de retraso neurológico existe incluso si las pruebas actuales de control son normales y cuestiona la utilidad de la ecografía Doppler de la arteria umbilical, actualmente herramienta estándar para diferenciar un feto con verdadero retraso de crecimiento de uno simplemente pequeño pero sin restricción en su crecimiento. El trabajo pone en evidencia que son necesarios nuevos tests para poder detectar a estos bebés de riesgo.
Los trastornos del neurodesarrollo afectan hasta a un 10% de la población infantil. Se considera que hasta dos tercios de los mismos podrían ser explicados por enfermedades o problemas en vida fetal, aunque la identidad de estos problemas es todavía poco conocida. Esta investigación es de gran relevancia porque representa un fuerte respaldo a la hipótesis, sugerida desde hace años por investigadores del Hospital Clínic, de que una parte de los trastornos neurológicos en niños pueden ser explicados por formas leves de bajo peso. Si se puede identificar cuanto antes a estos bebés con riesgo de padecer deficiencias neurológicas, se podrían prevenir problemas posteriores de desarrollo cognitivo. En consecuencia, una de las utilidades de este estudio sería la posibilidad de establecer programas especiales de detección precoz e intervención, aspectos en los que el Clínic ya trabaja de forma intensiva en colaboración con otros centros. El diagnóstico e intervención precoces permitirán en el futuro ayudar a los recién nacidos con problemas neurológicos a mejorar su desarrollo cognitivo, su aprendizaje y su integración sin dificultades en la sociedad.
La Vanguardia ha publicado un extenso reportaje sobre este tema.



























Apreciada Mayra, Sóc la Dra Fatima Crispi, una de les
investigadores de l’estudi que vam fer amb nens de baix pes. He
llegit el vostre missatge expressant la preocupació pel futur de la
vostre fill. Enlloc de parlar-ho via email, potser el millor és que
pogueu venir un dia al nostre centre, valorem el cas concret de la
vostre fill, poguem explicar-vos els possibles riscs neurològics
i/o cardiovasculars i valorar si cal fer alguna prova de seguiment
específic. Podeu contactar mab mi via email i busquem un dia per
parlar-ho. Atentament, Dra Fatima Crispi — Servei de Medicina
Materno-Fetal (ICGON) Grup de Recerca en Medicina Fetal i Perinatal
(IDIBAPS) Hospital Clinic - Barcelona E-Mail: fcrispi@clinic.ub.es
Web: http://www.medicinafetalbarcelona.org
Hola, tenim un nen de 8 mesos que va néixer a la setmana 36 i
1665kg amb un diagnòstic de CIR harmònic. Fins ara, l’evolució ha
estat molt bona, tant de pes com d’aspecte psicomotor. De tota
manera, ens agradaria poder tenir més informació sobre com pot
afectar el fet de ser un nen nascut amb baix pes: saber si estem en
un grup de risc, i en aquest cas, què podriem fer i a partir de
quan. Moltes gràcies per endavant i enhorabona per la vostra feina
Mercedes, Cuanto mayor es el niño, más dificil és que surjan
problemas severos. A los 7 años ya son evidenciables los problemas
graves. Un entorno familiar adecuado y una estimulación intensiva
(juegos, actividades, …) són una buena fórmula para potenciar su
desarrollo.
Dr. Francesc Figueras
Servei de Medicina Maternofetal de l’Hospital Clínic
Hola Cristina, En el teu cas, més que una restricció de creixement,
la condició més rellevant de la teva filla és la prematuritat.
Suposo que a l´escola on va estan pendents de les seves
necessitats. Des de la família el millor que es pot oferir pel seu
desenvolupament és un ambient afectiu apropiat i una estimulació
constant adeqüada a la seva capacitat d´atenció.
Dr. Francesc Figueras
Servei de Medicina Maternofetal de l’Hospital Clínic
Tengo dos hijos gemelos de 7 años. Nacieron a las treinta y seis
semanas de gestación, pero con bajo peso (2,070 y 1,650 Kg.)
Empezaron a caminar con trece meses y continuan siendo niños
“menuditos”. Hasta el momento no han tenido problemas en el
aprendizaje, pero me gustaría saber si es posible que desarrollen
algúno más adelante. Muchas gracias. Mercedes
Hola, tinc una nena de 12 anys que va néixer amb 28 setmanes i 1k
de pes. Sempre ha tingut dificultats per als estudis. Ara més. Jo
sempre he relacionat els seus problemes d’atenció i memòria amb la
seva immaduresa en néixer (va gatejar molt tard i amb ajuda, va
aprendre a caminar molt tard, etc. etc.). El vostre estudi ve a
confirmar les meves sospites. M’agradaria poder fer una consulta
sobre com ajudar-la si és que hi som a temps. Moltes gràcies,
Cristina