jueves, 19 de febrero de 2009

Un estudio clínico internacional busca una nueva vacuna para el herpes zóster

Se estudia para encontrar una vacuna contra el herpes zóster

Con esta vacuna se pretende cubrir con la mayor eficacia y seguridad una necesidad médica como es la prevención de la infección por herpes zóster, muy prevalente en personas mayores e inmunodeprimidas de cualquier edad, así como su complicación más frecuente, la neuralgia postherpética.

El Hospital de la Vall d’Hebron y el Hospital Clínic de Barcelona, junto con dos hospitales de Madrid, el Hospital Clínico San Carlos y el Hospital Puerta del Hierro, han iniciado un estudio clínico fase II para evaluar la inmunogenicidad y seguridad de una nueva vacuna de la empresa farmacéutica GlaxoSmithKline para el herpes zóster en personas mayores de 50 años. La nueva vacuna está siendo desarrollada mediante ingeniería genética e inluye una glicoproteína del virus potenciada con un innovador adyuvante, que es una sustancia que se combina con el antígeno de la vacuna para inducir una respuesta inmune más potente en el organismo.

El herpes zóster (HZ), familiarmente conocido com “culebrilla”, es una enfermedad causada por el virus de la varicela-zóster (VVZ). La primera infección causada por el virus VVZ se conoce como varicela, enfermedad muy frecuente en la infancia. Cuando el episodio de varicela se resuelve, el virus no se elimina del cuerpo sino que permanece latente en los ganglios, pudiéndose reactivar en determinadas situaciones años después, causando el herpes zóster. Cualquier persona que haya sufrido varicela puede desarrollar HZ a lo largo de su vida -en Europa, el 90% de los adultos ha pasado la varicela -, aunque la edad y la situación de inmunosupresión son importantes factores de riesgo. Con 1,8 millones de casos al año en Europa, la incidencia del herpes zóster aumenta especialmente después de los 50 años.

Los síntomas del herpes zóster son pequeñas ampollas dolorosas en la piel (que causan escozor en muchos casos), normalmente agrupadas en una parte del cuerpo o de la cara en forma de “cinturón”, que duran de dos a cuatro semanas, normalmente precedidas de dolor de cabeza, malestar general y fiebre. Una vez ha desaparecido la erupción, aproximadamente entre el 10 y el 15% de los pacientes desarrolla una neuralgia postherpética o fuerte dolor constante y debilitante que no siempre responde al tratamiento y que puede alterar radicalmente la vida ordinaria del paciente durante meses e incluso años. Las personas mayores tienen mucho más riesgo de sufrir esta complicación.

Para proteger frente el herpes zóster y evitar la mencionada neuralgia posherpética, la compañía GlaxoSmithKline está desarrollando esta nueva vacuna. En este estudio participarán 400 personas de 50 años y mayores. Se trata de un estudio multicéntrico, aleatorizado en el que, además de los centros españoles, participan hospitales de Estados Unidos y República Checa.

El HZ no es contagioso. No obstante, niños o adultos que no han tenido varicela o no han estado vacunados pueden desarrollar varicela si están en contacto directo con personas que tienen vesículas producidas por herpes zóster.

Comparte esta entrada

  • Delicious
  • Facebook
  • Twitter
  • email
  • LinkedIn
  • StumbleUpon

    Los comentarios están cerrados.